Respirar puede parecer algo tan simple como automático, pero cuando ese oxígeno se administra bajo condiciones especiales, las células del cuerpo pueden recibir un impulso real de regeneración, curación y vitalidad. Esa es la promesa de la terapia con oxígeno: un enfoque que va más allá del bienestar superficial y busca restaurar desde lo más profundo —tejidos, circulación, inflamación, recuperación.
La “oxigenoterapia” en su forma más clásica consiste en facilitar al cuerpo oxígeno suplementario cuando la respiración normal no es suficiente —por problemas pulmonares, enfermedades crónicas, fibrosis quística, insuficiencia cardíaca, apnea del sueño o similares— para asegurar que los órganos reciban el oxígeno necesario.
Una variante más avanzada es la oxigenoterapia hiperbárica (OHB): se administra oxígeno al 100 % dentro de una cámara presurizada —una “cámara hiperbárica”—, de modo que los pulmones absorben mucho más oxígeno del que sería posible en condiciones normales. Esa “sobredosis” controlada de oxígeno permite al cuerpo transportar cantidades elevadas de oxígeno disuelto por la sangre hacia tejidos, órganos y células que lo necesiten.
Los efectos fisiológicos pueden ser potentes: mejor oxigenación celular, estimulación de la regeneración de tejidos, aumento de la vascularización, potenciación del sistema inmune, reducción de inflamaciones, aceleración de la cicatrización… todo ello configura un abanico de beneficios que va más allá del mero bienestar pasajero.
La diferencia clave entre la oxigenoterapia “convencional” y la hiperbárica está en la presión y la concentración de oxígeno: en la OHB la presión es superior a la atmosférica y el oxígeno es puro, lo que multiplica su capacidad terapéutica.
Las cámaras hiperbáricas se clasifican principalmente en monoplaza (una persona por sesión) y multiplaza (varias personas a la vez). Las monoplaza suelen ser más compactas y privadas, mientras que las multiplaza permiten supervisión médica directa y son habituales en clínicas y hospitales.

Presiones en oxigenoterapia hiperbárica y tipo de centro
- Baja presión: 1,1 – 1,3 ATA
Usada en centros wellness y recuperación física, para relajación, anti-fatiga y bienestar general. Cámaras monoplaza o portátiles. - Presión media: 1,4 – 1,6 ATA
Aplicada en wellness premium o clínicas privadas ligeras, para regeneración leve, recuperación muscular, antiinflamación y tratamientos estéticos. Cámaras monoplaza o multiplaza pequeñas. - Presión alta: 1,8 – 2,4 ATA
Exclusiva de centros médicos certificados, indicada para heridas graves, úlceras, lesiones postradioterapia, intoxicaciones leves y recuperación post-trauma. Cámaras multiplaza supervisadas por personal sanitario. - Presión muy alta: 2,4 – 3,0 ATA
Solo en hospitales y unidades especializadas, para intoxicaciones graves, embolias gaseosas y enfermedades por descompresión. Nunca se utiliza en wellness debido a los riesgos de toxicidad.
Indicaciones de la oxigenoterapia hiperbárica
- Heridas crónicas y úlceras difíciles de cicatrizar
- Quemaduras y lesiones de piel
- Lesiones musculares o óseas graves
- Infecciones complicadas, gangrena gaseosa
- Secuelas de radioterapia
- Traumatismos, necrosis tisular
- Intoxicación por monóxido de carbono, embolias gaseosas o enfermedades por descompresión
En el ámbito del bienestar, algunos centros utilizan presiones bajas o medias para recuperación muscular, alivio de inflamación o revitalización, aunque la evidencia científica es más sólida en indicaciones médicas.

Recomendaciones y contraindicaciones
- Evaluación médica previa para descartar neumotórax, bullas pulmonares u otras patologías respiratorias
- Precaución en personas con claustrofobia
- Control de medicación que pueda interferir con la oxigenación
- Posibles efectos secundarios: molestias en oídos y senos nasales, cambios temporales en visión, riesgo de toxicidad en presión muy alta, inflamabilidad del oxígeno puro
Costes
- Sesión suelta en clínicas de wellness: ≈ 60 – 100 €
- Sesión en centro médico especializado: ≈ 100 € o más, dependiendo de la presión y tipo de cámara
- Paquetes de varias sesiones reducen el coste por sesión (≈ 80 €/sesión en wellness, variable en clínicas médicas)
La terapia con oxígeno, y en particular la oxigenoterapia hiperbárica, puede ser una herramienta potente para regenerar tejidos, mejorar la oxigenación, reducir inflamaciones y potenciar la recuperación. En centros de wellness se emplean presiones bajas o medias, enfocadas en bienestar, recuperación y vitalidad. En entornos médicos, las presiones altas o muy altas se utilizan para tratar patologías graves y requieren supervisión profesional.
Cuando se aplica correctamente, con personal formado y protocolos seguros, la oxigenoterapia puede ser una experiencia de bienestar profunda, un aliado real para la salud y la regeneración celular. Siempre conviene diferenciar entre tratamientos de wellness preventivo y los tratamientos médicos certificados, eligiendo el centro y la presión adecuados según los objetivos.