El principal enemigo de la salud bucal es el tabaco

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La ciencia ha dejado claro desde hace décadas que fumar es una de las principales causas de enfermedad prevenible. Sin embargo, millones de personas siguen fumando en España y en Europa, a pesar de conocer sus riesgos para la salud cardiovascular, respiratoria o el cáncer. Lo que muchos desconocen es que la boca suele ser uno de los primeros lugares donde el tabaco deja su huella.

Las enfermedades de las encías, la pérdida de dientes o el cáncer oral están estrechamente vinculados al consumo de tabaco. Por eso, cada vez más expertos defienden que la consulta dental puede convertirse en un espacio estratégico para prevenir el tabaquismo y ayudar a abandonarlo.

Con esta idea, la Sociedad Española de Periodoncia y Osteointegración (SEPA) ha reforzado su compromiso con la prevención mediante nuevas alianzas con la Nofumadores.org y la European Network for Smoking and Tobacco Prevention, ampliando así la colaboración que ya mantiene con el Comité Nacional para la Prevención del Tabaquismo.

“El tabaquismo afecta de forma directa a la salud bucal, pero también nos ofrece una oportunidad para intervenir desde la prevención”, explica Paula Matesanz, presidenta de SEPA. “La consulta dental puede ayudar a evitar que las personas empiecen a fumar y también acompañar a quienes desean dejarlo”.

La salud de la boca, clave para envejecer bien

La relación entre salud bucal y longevidad será precisamente uno de los grandes temas que se abordarán en el VIII Simposio Dentaid-Sepa, que se celebrará el próximo 14 de marzo en el Auditorio Rafael del Pino de Madrid.

El encuentro reunirá a una treintena de expertos nacionales e internacionales para analizar una cuestión cada vez más relevante en una sociedad que vive más años: qué necesita nuestra boca para llegar a los 60 años con salud, funcionalidad y calidad de vida.

Mantener encías sanas, dientes funcionales y una buena capacidad masticatoria no es solo una cuestión estética. Tiene un impacto directo en la nutrición, la autonomía personal y el bienestar general. En definitiva, una boca sana a los 60 años puede marcar la diferencia entre envejecer con independencia o con limitaciones.

El simposio —presentado por los periodistas Ana Blanco y Oriol Nolis— abordará cómo mantener la salud bucal a lo largo de toda la vida mediante hábitos adaptados a cada etapa. En ese proceso, los expertos subrayan el papel central de la salud de las encías, considerada la base de la funcionalidad y la estética de la boca.

Más años de vida, más dientes que cuidar

La mayor esperanza de vida de la población también ha traído consigo un cambio importante: cada vez más personas llegan a edades avanzadas conservando la mayoría de sus dientes. Este avance supone un logro sanitario, pero también plantea nuevos retos.

Las enfermedades periodontales y la caries siguen siendo los problemas más frecuentes en la población mayor, junto con otras condiciones como la xerostomía o boca seca, muchas veces asociada a la toma de múltiples medicamentos.

Por eso, los especialistas insisten en la necesidad de adaptar las rutinas de higiene oral a las necesidades reales de cada edad. Entre las recomendaciones clave destacan:

  • Un cepillado mecánico eficaz diario
  • El uso sistemático de cepillos interdentales
  • La terapia con flúor como estrategia preventiva
  • Revisiones periódicas para detectar de forma precoz enfermedades periodontales o lesiones potencialmente malignas

Además, mantener la salud bucal después de los 60 años también implica tener en cuenta factores sistémicos como la diabetes, la polimedicación, el deterioro cognitivo o las limitaciones motoras, que pueden afectar a la capacidad de cuidar adecuadamente la boca.

El tabaco, uno de los grandes enemigos de la salud bucal

Entre todos los factores de riesgo, el tabaquismo sigue siendo uno de los más dañinos. Fumar aumenta significativamente el riesgo de periodontitis, dificulta la cicatrización de los tejidos y reduce la eficacia de muchos tratamientos dentales, incluidos los implantes.

Para Raquel Fernández Megina, presidenta de Nofumadores.org, implicar a los profesionales de la salud bucodental es clave para avanzar en la lucha contra el tabaco: “La intervención para dejar de fumar en la consulta dental multiplica las oportunidades reales de abandono del consumo”.

En la misma línea, Noa Rey Torres, presidenta del CNPT, considera que España se encuentra en un momento decisivo para reforzar las políticas de control del tabaquismo y responder también al auge de nuevos productos con nicotina.

Nuevos riesgos para los jóvenes

Los expertos alertan también de la creciente popularidad de los vapeadores y bolsas de nicotina, que muchos adolescentes perciben erróneamente como alternativas menos perjudiciales que el tabaco tradicional.

Según la periodoncista Regina Izquierdo, coordinadora del Grupo de Trabajo de Salud Bucal y Tabaco de SEPA, la consulta dental puede desempeñar un papel fundamental en la prevención. “Los dentistas vemos regularmente a una gran parte de la población, lo que nos permite informar, aconsejar y acompañar a los pacientes en el proceso de dejar de fumar”.

Hacia una generación libre de tabaco

Como parte de esta estrategia conjunta, varias organizaciones impulsarán el próximo 4 de junio una sesión internacional titulada “Working together to stop tobacco and nicotine”, con la participación de expertos de más de 25 países.

El objetivo final es ambicioso: avanzar hacia una sociedad libre de tabaco y nicotina. Un desafío que pasa no solo por las políticas de salud pública, sino también por la implicación de todos los profesionales sanitarios.

Porque, como recuerdan los expertos, envejecer con salud empieza mucho antes de los 60 años, y cuidar la boca —igual que abandonar el tabaco— es una de las decisiones más importantes para lograrlo.

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