Día Mundial del Cáncer de Colon: las claves para frenar el tumor más frecuente en España

Publicado el

Cada 31 de marzo se conmemora el Día Mundial del Cáncer de Colon, una fecha que busca sensibilizar sobre uno de los tumores más frecuentes y, al mismo tiempo, más prevenibles si se detecta a tiempo. Según el cirujano digestivo Alfredo Alonso Poza, la clave es clara: “la supervivencia alcanza el 90% cuando el diagnóstico es temprano”.

El cáncer colorrectal se sitúa actualmente entre los de mayor incidencia tanto en hombres como en mujeres. En el caso de los varones, ocupa el segundo lugar en mortalidad tras el cáncer de pulmón, mientras que en mujeres se sitúa en tercera posición, por detrás del cáncer de pulmón y de mama. Las previsiones apuntan además a que en 2026 será el tumor más diagnosticado en España, con más de 44.000 nuevos casos.

Uno de los factores que podría explicar el aumento de la incidencia en España y en otros países occidentales es la transformación del estilo de vida y, especialmente, de la alimentación. El abandono progresivo de la dieta mediterránea —tradicionalmente rica en fibra, frutas, verduras y legumbres— y el aumento del consumo de comida ultraprocesada o rápida se asocian a un mayor riesgo de desarrollar este tipo de cáncer.

Desde el punto de vista de la salud y el bienestar, este dato es especialmente relevante. La evidencia científica ha mostrado de forma consistente que los patrones dietéticos ricos en fibra ayudan a mejorar el tránsito intestinal, favorecen la microbiota y reducen procesos inflamatorios crónicos que pueden contribuir al desarrollo tumoral. A ello se suman otros factores protectores bien establecidos: la actividad física regular, el mantenimiento de un peso saludable y evitar el sedentarismo.

Cribado: la herramienta que cambia el pronóstico

Uno de los mensajes principales de los especialistas es que el cáncer colorrectal puede prevenirse o detectarse en fases iniciales mediante programas de cribado. En la Comunidad de Madrid, por ejemplo, existe el programa Prevecolon, que invita a las personas mayores de 50 años a realizarse un test de sangre oculta en heces.

Esta prueba es sencilla y no invasiva, aunque tiene un carácter orientativo. La presencia de sangre oculta puede deberse a distintas patologías digestivas, no necesariamente a un cáncer. Además, los pólipos —lesiones precursoras del tumor— no siempre sangran.

Por este motivo, el experto insiste en que la prueba más eficaz para detectar y prevenir el cáncer colorrectal es la colonoscopia. A partir de los 50 años se recomienda realizarla de forma preventiva. Si no se detectan pólipos, el control puede repetirse aproximadamente cada cinco años; si aparecen, el seguimiento suele ser más estrecho según su tipo y características.

La razón es clara desde el punto de vista clínico: la mayoría de los cánceres colorrectales se desarrollan a partir de pólipos que, con el tiempo, pueden transformarse en tumores malignos. La colonoscopia permite detectarlos y extirparlos antes de que evolucionen.

El calendario de prevención cambia cuando existe riesgo hereditario. Si hay familiares de primer grado con cáncer de colon, el cribado debe adelantarse a los 40 años, preferentemente mediante colonoscopia.

En situaciones más específicas, como la poliposis adenomatosa familiar o el síndrome de Lynch, el riesgo de desarrollar cáncer colorrectal es significativamente mayor y puede aparecer a edades tempranas, incluso antes de los 35 años. En estos casos, el seguimiento médico especializado y la vigilancia temprana son esenciales para reducir el impacto de la enfermedad.

Aunque suelen agruparse bajo el término cáncer colorrectal, existen diferencias clínicas relevantes entre el cáncer de colon y el cáncer de recto. Este último puede resultar más complejo desde el punto de vista terapéutico y, en algunos casos, requerir cirugías más agresivas.

Cuando el tumor se localiza en el recto, puede ser necesario realizar una intervención que implique la creación de un estoma, una abertura en el abdomen a través de la cual se eliminan las heces mediante una bolsa externa. Este tipo de procedimientos tiene un importante impacto físico y emocional en la calidad de vida del paciente, lo que refuerza aún más la importancia de la prevención y el diagnóstico precoz.

La prevención empieza en el estilo de vida

Desde el ámbito de la salud integrativa y el bienestar, el cáncer colorrectal también invita a reflexionar sobre el estilo de vida moderno. Los especialistas destacan varias medidas preventivas que pueden marcar la diferencia:

  • Mantener una dieta rica en fibra, frutas y verduras.
  • Priorizar alimentos frescos frente a ultraprocesados.
  • Realizar ejercicio físico de forma regular.
  • Evitar el estreñimiento y favorecer un tránsito intestinal saludable.
  • Participar en los programas de cribado a partir de la edad recomendada.

La combinación de hábitos saludables y detección precoz constituye hoy la estrategia más eficaz para reducir la incidencia y la mortalidad de este tumor.

En un momento en el que la longevidad y la prevención ocupan un lugar central en la conversación sobre salud pública, el mensaje de los especialistas es contundente: el cáncer de colon es uno de los tumores donde actuar a tiempo puede cambiar radicalmente el pronóstico. Y, en muchos casos, incluso evitar que llegue a desarrollarse.

COMPARTIR