En el ámbito del wellness científico y la longevidad, pocos suplementos generan tanta confusión como el NAC (N-acetilcisteína) y el NAD+ (nicotinamida adenina dinucleótido). Ambos se asocian a conceptos como energía celular, detoxificación, envejecimiento saludable y función mitocondrial, pero no son lo mismo, no actúan igual ni se miden del mismo modo. Comprender sus diferencias es clave para una suplementación eficaz y segura.
Por qué la gente confunde NAC y NAD
La confusión se debe principalmente a tres factores:
- Ambos están implicados en procesos celulares fundamentales, especialmente en la homeostasis redox y el metabolismo energético.
- Se relacionan con el envejecimiento y el estrés oxidativo, dos ejes centrales en la medicina preventiva actual.
- No se suplementa directamente el NAD en la mayoría de los casos, sino precursores, lo que genera una narrativa similar a la del NAC como “precursor funcional”.
Sin embargo, su papel fisiológico es distinto.
Qué es el NAC y cómo actúa
El N-acetilcisteína es un derivado del aminoácido cisteína y el principal precursor del glutatión, el antioxidante endógeno más importante del organismo.
Funciones principales del NAC:
- Aumenta los niveles de glutatión intracelular
- Reduce el estrés oxidativo
- Apoya la función hepática y la detoxificación
- Modula la inflamación y la respuesta inmune
- Tiene efectos neuroprotectores y mucolíticos
Su acción es indirecta pero potente: no actúa como antioxidante aislado, sino que fortalece el sistema antioxidante endógeno.

Qué es el NAD y por qué es clave para la longevidad
El NAD⁺ es una coenzima esencial presente en todas las células vivas. Participa directamente en:
- Producción de energía (ATP)
- Función mitocondrial
- Reparación del ADN
- Regulación epigenética (sirtuinas)
- Ritmos circadianos y envejecimiento celular
Los niveles de NAD⁺ disminuyen de forma progresiva con la edad, el estrés crónico, la inflamación y las enfermedades metabólicas.
En suplementación oral se suele administrar NAD⁺ directamente o mediante sus precursores como:
- NR (nicotinamida ribósido)
- NMN (nicotinamida mononucleótido)
¿Son compatibles NAC y NAD?
Sí. Son compatibles y, en muchos contextos, complementarios.
- El NAC actúa principalmente sobre el equilibrio redox y la detoxificación celular.
- El NAD⁺ actúa sobre la energía, la señalización celular y la longevidad.
De hecho, un entorno celular con bajo estrés oxidativo (favorecido por el NAC) facilita un uso más eficiente del NAD⁺. No compiten entre sí ni bloquean sus efectos cuando se usan en dosis adecuadas.
Cómo se miden sus valores en el organismo
NAC
- No se mide directamente en práctica clínica habitual.
- Su eficacia se evalúa de forma indirecta mediante:
- Niveles de glutatión reducido (GSH)
- Marcadores de estrés oxidativo
- Función hepática (en contextos clínicos)
NAD⁺
- Puede medirse en sangre, plasma o células mononucleares
- En investigación y clínicas especializadas se evalúa:
- Ratio NAD⁺/NADH
- Marcadores indirectos de función mitocondrial
En wellness, la decisión de suplementar suele basarse más en síntomas, edad biológica y contexto metabólico que en mediciones rutinarias.
Cuándo preferir NAC
El NAC suele ser más adecuado cuando el objetivo principal es:
- Reducir estrés oxidativo elevado
- Apoyar detoxificación hepática
- Mejorar respuesta inmune
- Tratar fatiga asociada a inflamación
- Apoyo respiratorio o neurológico
- Exposición a tóxicos, fármacos o contaminación
Es frecuente en fases de “limpieza metabólica” o recuperación.
Cuándo preferir NAD+ (o sus precursores)
La suplementación con NAD⁺ es más apropiada cuando se busca:
- Mejora de energía celular y vitalidad
- Apoyo a la longevidad y envejecimiento saludable
- Optimización del rendimiento cognitivo
- Mejora de la función mitocondrial
- Estrategias antiedad y antiinflamatorias a largo plazo
Es más habitual en protocolos de optimización y prevención.

Contraindicaciones y precauciones
NAC
- Puede causar molestias gastrointestinales (náuseas, diarrea)
- Precaución en personas con asma no controlada
- Puede interferir con ciertos tratamientos quimioterápicos
- No se recomienda uso prolongado a dosis altas sin supervisión
NAD+
- Posibles efectos secundarios: insomnio, nerviosismo, cefalea
- Precaución en personas con cáncer activo (por su papel en metabolismo celular)
- No recomendado sin supervisión en embarazo o lactancia
- Dosis excesivas pueden alterar el equilibrio metabólico
Mejor forma para tomarlos
NAC
- Forma: cápsulas o polvo
- Dosis habitual: 600–1.200 mg/día
- Mejor momento: en ayunas o lejos de comidas ricas en proteínas
- Asociaciones útiles: vitamina C, selenio, glicina
NAD+
- Forma preferente: NMN o NR de alta pureza
- Dosis habitual: 250–500 mg/día
- Mejor momento: por la mañana
- Asociaciones útiles: resveratrol, quercetina, ejercicio físico
NAC y NAD no son intercambiables, pero sí complementarios. El primero protege y equilibra el entorno celular; el segundo optimiza la energía y la longevidad desde el núcleo metabólico. Elegir uno u otro —o combinarlos— depende del objetivo, el estado fisiológico y el momento vital.
En suplementación avanzada, más no siempre es mejor: la clave está en la estrategia, la dosis y el contexto.