El centro de Benicàssim se convierte en el primer establecimiento español certificado con la norma internacional específica para los servicios de talasoterapia, un reconocimiento que aporta garantías adicionales a su trayectoria en salud y bienestar.
La calidad de un destino de bienestar también se mide por aquello que el cliente no siempre ve: los protocolos de seguridad, la cualificación de los profesionales, el control de las instalaciones y los criterios que guían cada tratamiento. Palasiet Wellness Clinic & Thalasso, en Benicàssim (Castellón), acaba de obtener un reconocimiento que pone el foco precisamente en estos aspectos. El centro es el primer establecimiento de España en conseguir la certificación ISO 17680:2015, la norma internacional que establece los requisitos de calidad para los servicios de talasoterapia.
El certificado, emitido por ADOK Certificación tras una auditoría, tiene vigencia hasta 2029 y está sujeto a revisiones anuales. Para un sector en el que conviven propuestas muy diferentes bajo las etiquetas de wellness, salud y turismo termal, disponer de una referencia internacional verificable ofrece un criterio adicional para valorar la calidad de los servicios.
La norma contempla aspectos como el uso del agua de mar y de los recursos marinos, las condiciones higiénicas, la seguridad y el confort de las instalaciones, la preparación de los profesionales y la atención al cliente. Su aplicación permite evaluar la organización del servicio a partir de requisitos definidos, en lugar de depender exclusivamente de la reputación del establecimiento o de la experiencia subjetiva del visitante.
«Nuestro objetivo no es simplemente ofrecer experiencias de bienestar, sino ayudar a las personas a mejorar su salud, recuperar su equilibrio y adquirir hábitos que contribuyan a una mejor calidad de vida», señala Joaquín Farnós de los Santos, director general de Palasiet Wellness Clinic & Thalasso. El directivo considera la certificación un reconocimiento al trabajo del equipo y a su compromiso con la calidad, la seguridad y la profesionalidad.
La trayectoria de Palasiet permite entender la evolución que ha experimentado el turismo de bienestar en España. Fundado en 1970 por el doctor Joaquín Farnós Gauchía, el establecimiento nació vinculado a la talasoterapia y a las posibilidades terapéuticas del entorno marino. Más de cinco décadas después, mantiene esa especialización dentro de una propuesta que combina atención médica, nutrición, actividad física, bienestar emocional y alojamiento hotelero de cuatro estrellas superior.
Su oferta incluye programas relacionados con el control del peso, la longevidad, la menopausia, la recuperación funcional y la preparación y recuperación tras determinados procesos médicos. Esta diversidad responde a una demanda que abarca desde quienes buscan una pausa para recuperar hábitos saludables hasta quienes desean abordar objetivos concretos con acompañamiento profesional.
En ese contexto, conviene distinguir entre una experiencia de relajación y un programa orientado a la salud. La certificación ISO 17680 se refiere específicamente a los requisitos de los servicios de talasoterapia; por sí sola, no acredita la eficacia clínica de todos los tratamientos que pueda ofrecer un centro ni sustituye la evaluación médica de cada intervención. Su valor reside en aportar un marco de calidad reconocido internacionalmente para esta actividad.
La obtención del certificado llega en un momento de creciente interés por los viajes vinculados a la prevención, la recuperación y el cuidado personal. Para los establecimientos especializados, la confianza se construye mediante una combinación de experiencia, profesionales cualificados, programas bien definidos y procedimientos que puedan someterse a evaluación externa.
Palasiet aspira a consolidar su presencia entre los destinos europeos de referencia en salud y bienestar. «Queremos que Palasiet sea reconocido en Europa como uno de los destinos de referencia para aquellas personas que buscan mejorar su bienestar y calidad de vida con el acompañamiento de profesionales cualificados», afirma Farnós de los Santos.
La certificación añade un elemento objetivo a esa estrategia: un estándar internacional aplicado específicamente a la talasoterapia. Para el viajero, representa una herramienta más a la hora de elegir; para el establecimiento, supone respaldar con una evaluación independiente una especialización que forma parte de su identidad desde hace más de medio siglo.

Más información: www.palasiet.com