X DAYS – The Peptide Edition I reunirá en Milán a médicos e investigadores que llevan años trabajando en uno de los campos que más interés está despertando dentro de la medicina de longevidad. Entre los ponentes se encuentra el doctor Enrico Riggi, médico cirujano italiano con más de tres décadas de trayectoria, cuya experiencia con péptidos permite abordar el fenómeno desde una perspectiva particularmente necesaria: la que empieza en la evidencia y termina en el paciente.
Hay temas que irrumpen en la consulta médica después de haber pasado primero por los laboratorios y otros que llegan siguiendo el camino inverso, impulsados por la demanda de los propios pacientes. Los péptidos pertenecen hoy a las dos categorías. Algunas de sus aplicaciones cuentan con investigación clínica consolidada y forman parte de conversaciones médicas perfectamente establecidas; otras permanecen en fases de estudio, con distintos niveles de evidencia y cuestiones regulatorias todavía abiertas. Entretanto, internet ha creado un espacio paralelo en el que las moléculas, los protocolos y las experiencias personales circulan con una velocidad difícil de equiparar desde la medicina convencional.
El doctor Enrico Riggi lleva varios años estudiando este campo y aplicando péptidos en su práctica clínica con pacientes procedentes de diferentes lugares de Italia. Su trayectoria profesional comenzó mucho antes de que la longevidad adquiriera la dimensión actual. Licenciado en Medicina y Cirugía por la Universidad de Turín en 1989, cuenta con más de treinta años de experiencia y una formación vinculada inicialmente a la odontostomatología y la cirugía oral, a la que posteriormente incorporó la medicina estética y el trabajo en medicina de longevidad, prevención y terapias avanzadas. Es miembro de la International Longevity Science Association y fundador del Movimento Estensione Vita.
Esa trayectoria resulta relevante para entender su posición ante los péptidos. Riggi conoce el interés que despiertan estas moléculas y lleva tiempo trabajando con ellas, pero también conoce las dificultades que plantea un campo en el que el conocimiento científico, la práctica médica y el mercado avanzan a velocidades diferentes.
En conversación con Wellness Forum, el médico italiano pone especial énfasis en la protección del paciente. Conoce las carencias regulatorias que todavía existen alrededor de determinadas sustancias y considera que el riesgo puede aumentar cuando el consumidor adquiere productos a través de proveedores que no ofrecen garantías suficientes. Un etiquetado que resulte familiar o que presente una apariencia profesional tampoco permite por sí mismo verificar el origen, la calidad, la trazabilidad o las condiciones en las que un producto ha sido fabricado y conservado.
La cuestión adquiere otra dimensión cuando el paciente llega a la consulta después de haberse formado durante meses en internet.
La longevidad ha generado un consumidor especialmente activo. Busca biomarcadores, interpreta análisis, sigue investigaciones, compara moléculas y encuentra rápidamente testimonios de personas que atribuyen a determinados tratamientos cambios importantes en su salud o rendimiento. Esa curiosidad puede ser una magnífica puerta de entrada a la prevención, aunque también puede conducir hacia decisiones tomadas a partir de información incompleta o de productos adquiridos fuera de circuitos sanitarios suficientemente controlados.
Riggi conoce ese perfil de paciente y señala precisamente la importancia de que la experiencia médica acompañe a la expansión de este mercado. A su juicio, el conocimiento de los péptidos requiere años de investigación y práctica clínica, porque cada paciente introduce variables que no aparecen en un protocolo genérico. La selección del caso, la valoración previa, el seguimiento de la respuesta y la capacidad para modificar o detener una intervención forman parte de ese conocimiento.
Es una experiencia difícil de adquirir leyendo únicamente sobre una molécula.

Y es justamente esa dimensión clínica la que explica el interés de su participación en X DAYS – The Peptide Edition I, que se celebrará los días 9 y 10 de octubre en STEP FuturAbility District, Milán. La organización, PRCN Academy, ha diseñado dos jornadas que combinan formación científica, discusión clínica, aplicación práctica y networking profesional. El programa está compuesto por catorce módulos y contempla presentaciones clínicas, diseño de protocolos, preguntas y respuestas y trabajo con casos.
Riggi intervendrá durante la segunda jornada con una sesión dedicada a los péptidos cognitivos y neurogénicos. Su ponencia estará integrada en un recorrido que comienza ese día con esta materia y continúa con la longevidad mitocondrial, a cargo de Maritza Novas, y la modulación y resiliencia inmunitaria, presentada por Aletta Sørensen.
El programa del viernes 9 ofrece una perspectiva complementaria. Ksenia Butova abrirá la parte científica con los fundamentos de la medicina de péptidos y el razonamiento clínico; Antonio Milocco abordará los péptidos metabólicos y la medicina de las incretinas; Massimo Spattini tratará el eje GH y los secretagogos, y Christie Prendergast la medicina regenerativa con péptidos. Entre esos bloques aparece una sesión específicamente dedicada a regulación, calidad y gobernanza clínica, una cuestión especialmente pertinente en un área donde el paciente puede encontrarse con productos y protocolos procedentes de mercados muy diferentes.
El segundo día amplía todavía más el marco. Fabrizio Golonia abordará los ejes hormonales, la terapia hormonal sustitutiva y su integración con los péptidos, mientras Aletta Sørensen y Maritza Novas trabajarán sobre el recorrido completo del paciente dentro de la precision longevity. El programa incluye además una sesión dedicada al marketing de los péptidos en la práctica clínica, a cargo de Daniela Gallo, y un bloque sobre precision testing y medición de biomarcadores.
La composición de la faculty refuerza esa amplitud. PRCN Academy presenta a Antonio Milocco como especialista en terapias peptídicas y medicina regenerativa; Massimo Spattini, vinculado a medicina antienvejecimiento, nutrición funcional y optimización hormonal; Aletta Sørensen, centrada en investigación clínica y ciencia de la longevidad; Fabrizio Golonia, endocrinólogo especializado en salud hormonal y medicina metabólica; Christie Prendergast, cirujana plástica con una práctica que integra medicina regenerativa, precisión y longevidad; y Ksenia Butova, fundadora y CEO de Longevium Clinic Dubai, especializada en medicina de longevidad personalizada. Riggi aparece dentro de esta estructura con su especialización en protocolos regenerativos y aplicaciones estéticas de la medicina de péptidos.
El interés de reunir perfiles diferentes alrededor de los péptidos tiene una razón evidente. Una molécula que interviene sobre una vía metabólica plantea preguntas distintas de otra vinculada a regeneración, inmunidad, función mitocondrial o actividad neurogénica. La práctica médica obliga además a introducir variables que el mercado tiende a simplificar: antecedentes del paciente, medicación concomitante, objetivos terapéuticos, biomarcadores, seguimiento y respuesta individual.
Ese es probablemente uno de los valores más interesantes de una formación de este tipo. El profesional puede conocer la literatura científica y, al mismo tiempo, necesitar referencias clínicas que le permitan interpretar cómo se comportan determinadas estrategias en la práctica. Escuchar a médicos que llevan años trabajando con pacientes proporciona una capa de conocimiento que difícilmente puede sustituirse con información fragmentada procedente de internet.
Riggi representa precisamente esa transición entre la investigación y la consulta.
Su carrera, además, permite situar los péptidos dentro de una evolución profesional más amplia. Su trabajo actual en longevidad se apoya sobre una experiencia médica iniciada hace más de tres décadas, a la que ha ido incorporando nuevas herramientas y campos de conocimiento. El documento profesional facilitado para esta entrevista señala su actividad en medicina preventiva, integrativa y de optimización, así como su interés específico por la investigación de péptidos y terapias avanzadas.
El momento elegido para celebrar X DAYS también resulta significativo. La medicina de longevidad está creciendo al mismo tiempo que crece la demanda de intervenciones cada vez más específicas. El paciente que antes preguntaba por nutrición, ejercicio o suplementación puede llegar ahora a la consulta preguntando por incretinas, secretagogos, péptidos regenerativos, moléculas relacionadas con inmunidad o estrategias dirigidas a determinadas vías metabólicas.
El médico necesita estar preparado para responder.
Eso implica conocer tanto la ciencia como las fronteras de esa ciencia. En algunas áreas existen datos clínicos relevantes; en otras, los resultados proceden de investigaciones preclínicas o de evidencia todavía limitada. La formación especializada permite precisamente situar cada herramienta en su contexto y evitar que una molécula prometedora termine presentada al paciente como una solución cuya eficacia y seguridad estén plenamente establecidas.
El propio diseño de X DAYS apunta hacia esa necesidad. La organización plantea el encuentro como una experiencia educativa dirigida a médicos, profesionales de medicina funcional e integrativa, médicos estéticos, odontólogos, farmacéuticos, nutricionistas, profesionales sanitarios y responsables de clínicas. Entre los elementos incluidos figuran las presentaciones clínicas, el diseño de protocolos, el trabajo con casos en grupos reducidos, las sesiones interactivas y un espacio de networking con profesionales europeos de la longevidad.
Para quienes trabajan en este ámbito, la posibilidad de conversar directamente con otros profesionales puede ser tan interesante como el contenido de las ponencias. La medicina de longevidad está construyendo todavía parte de su lenguaje, sus protocolos y sus criterios de práctica, y los encuentros entre especialistas permiten contrastar experiencias que rara vez aparecen completas en una publicación científica.
En ese contexto, los péptidos constituyen uno de los territorios más fascinantes y controvertidos de la medicina contemporánea. Fascinantes por la variedad de procesos biológicos sobre los que pueden actuar y por la investigación que están generando. Controvertidos por la distancia que existe entre determinadas expectativas comerciales y el nivel real de evidencia disponible para algunas aplicaciones, además de las diferencias regulatorias y de calidad que pueden encontrarse entre productos y mercados.
La experiencia de médicos como Riggi adquiere aquí una dimensión práctica. Conocer los péptidos significa también conocer el entorno en el que están siendo utilizados, las preguntas que formulan los pacientes y los problemas que pueden aparecer cuando la información científica se transforma rápidamente en una decisión de consumo.
El mercado de la longevidad seguirá creciendo con independencia de que la medicina esté preparada o no para responder a él. La diferencia estará en quién establece los criterios con los que ese mercado se interpreta: profesionales formados y capaces de explicar evidencia, límites y riesgos, o un ecosistema digital en el que las fronteras entre investigación, experiencia personal y promoción comercial pueden resultar difíciles de distinguir.
X DAYS plantea precisamente la posibilidad de adelantarse a esa situación mediante formación y contacto directo con profesionales que llevan años trabajando en el terreno. Enrico Riggi llegará a Milán con una experiencia clínica acumulada durante décadas y con varios años de investigación y práctica alrededor de los péptidos. A su alrededor estarán especialistas como Milocco, Spattini, Sørensen, Golonia, Butova y Prendergast, cada uno desde una disciplina diferente, además del resto de profesionales que completan el programa.
La propuesta tiene interés para quien quiera comprender hacia dónde avanza la medicina de longevidad antes de que las tendencias terminen imponiendo su propio lenguaje. Dos días dedicados a los péptidos permiten acercarse a la materia desde la investigación, la práctica clínica, la regulación, los biomarcadores y el seguimiento del paciente, pero también desde algo que resulta particularmente valioso en una disciplina joven: la experiencia de quienes llevan tiempo trabajando con ella.
Para un profesional de la longevidad, asistir significa entrar en una conversación que ya está ocurriendo en las consultas, en la investigación y en el mercado. La diferencia está en hacerlo acompañado por médicos que llevan años estudiando el tema y pueden aportar algo que ningún algoritmo ni catálogo de productos puede ofrecer: criterio clínico construido a partir de conocimiento, práctica y experiencia con pacientes.